miércoles, 15 de febrero de 2012

Suceso anecdótico con los valores responsabilidad y compañerismo

Últimamente he insistido en la importancia de las virtudes y valores que me han sido transmitidas a lo largo de estos años. Y hoy, quisiera contar una anécdota relacionada con este tema. Es una anécdota en la que se refleja muy bien la responsabilidad y compañerismo que afecta al ámbito escolar y familiar.

Recuerdo que fue en 2009, tenía que repetir segundo de bachiller. La primera vez que hacia segundo de bachiller estaba muy agobiado con los estudios, las actividades extraescolares y el pensar que iba escoger cuando terminase. Además ese año empezaba también con una asignatura que arrastraba de primero, filosofía, algo que complicó aún más las cosas. Me centre primero en aprobar esa materia y lo conseguí en diciembre de 2008.

Ya era tarde para continuar porque había cosas que dejaba atrás. Seguía intentándolo porque sentía esa responsabilidad de no perder y por lo menos intentarlo. El apoyo de los de mí alrededor fue fundamental para decirme que me esforzara y que si suspendía no pasaba nada porque si repetía me sabría mejor las cosas, sacaría mejores notas y por los compañeros del año siguiente que no me preocupase.

Y, así fue, repetí curso. Me fueron mejor los estudios gracias al compañerismo que fue mucho mejor y  tener un año más para pensar en mi futuro me quitó muchas más presiones.

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